segunda-feira, 23 de maio de 2011

La extranjera

Soy una
de una nación que no es la propia donde yo vivo.
Soy una
extraña mujer que no conozco desde que llegué a este país tan frío

Es un país pequeño, pequeño como si fuera toda la ciudad de Sao Paulo, me gustaría recorrerlo sin prisa, caminando por sus carreteras, por sus senderos, por sus cerros.

Soñé con ustedes, estábamos en Portugal, justo en aquella plaza que me encanta tanto, la plaza del Comercio, justo donde empieza o termina la calle Augusta, ya no me acuerdo tan bien. El día estaba hermoso, mis ojos se llenaban con miles de colores que salían de la ciudad. Me encanta esa parte de Lisboa, el centro, al fondo el río...

Ustedes caminaban por la plaza, caminaban riendo mucho, con carcajadas libres que tomaban todo el camino.  Las mejores carcajadas que ya he visto en toda mi vida. Carcajadas de chiquillos, de chiquillos que no tienen prisa de llegar, ustedes caminaban y que hacía yo? Yo tomaba las manos de Jacaré y me escondía, me escondía detrás de un quiosco.

De donde yo estaba podía verlos con sus ropas flojas, con sus cabellos sueltos...

Fue increíble encontrarlos en un lugar tan querido, me acuerdo de aquél verano que pasé en Portugal  mientras Sao Paulo vivía el caos. Siempre cuando estoy lejos de Brasil cuando leo las noticias parece que son hechas para alguna película, algo que no es posible de pasar en esta realidad.

Escucho el sonido del reloj, ese reloj me enoja mucho, parece acordarme a cada rato que necesito llenar mis días, acordarme de que estoy casi de vacaciones, acordarme que mientras Jacaré trabaja, yo paso el día escuchando los pájaros y leyendo poesía.

As veces salgo a correr en la orilla del río, ya te conté, me acuerdo que si, las horas pasan tan de prisa, pasan como si fuesen explotar, sábado toda la gente decía que el mundo iba a explotar a las seis de la tarde, nuestra idea era fumar unos pititos, beber un buen vino y esperar el fin del mundo haciendo el amorcito con muchas ganas.

Todavía el mundo no se partió al medio, no hubo una colisión de estrellas o planetas, tan poco los humanos se extinguieron , seguimos con nuestras angustias y miedos. O además de eso, seguimos con nuestras locuritas cotidianas.

Mi compañero en estos días es "O amante" de Marguerite Duras, tu podrías leerlo en francés, me encanta Marguerite Duras, es la misma "vaca sagrada" que escribió el guión de la película que más me encanta, ya hablé de eso tanta veces, creo que tengo que generar otras conversaciones, pero algunas veces no es posible olvidarse de las cosas buenas y tan felices que pasamos.

Me acuerdo de ver la película en un departamento muy chiquito, que tiene paredes llenas de colores fuertes, el baño también es el lugar para lavarse la ropa, es el lugar donde encontré miles de filos de cabello, cabello recién cortado de una forma tan rara que me dio miedo. No sé explicarte las sensaciones que he vivido en ese lugar. Un lugar donde se podría abrir la "tornera" y encontrar palabras desmenuzadas...

Ya, eso es para otro texto, otros recuerdos. Recuerdos que se mezclan a un mundo de inevitables intensidades, inevitables certezas tan inciertas...

Tengo mis vestidos metidos todos en una gran caja de cartón, metidos en un canto escuro de  la pieza, no quiero encontrarlos, casi no puedo usarlos, casi me olvido de como me hicieron volar, mis vestidos de colores fuertes, que me acuerdan que el verano está lejos, que el verano no llega tan rápido aquí del otro lado de las cordilleras.

Me encantan las cordilleras,todas llenas de nieve, todas con su color chocolate, un color que me marco mucho...

Me gusta mi rostro devastado, sabes? He leído en el libro de Duras, que la chica tiene ahora su mejor belleza porque tiene un rostro devastado, un rostro que siempre está allá mientras el silencio tome la casa, tome la ciudad, tome el país.

Un rostro devastado eso me gustaría,
creo que para nosotras muy temprano nuestras vidas ya se quedaron demasiado tarde...

Algo entra en mis rasgos y llena de tristeza mis ojos, mis ojos que siempre están protegidos por mis lentes, esas lentes que llevo desde los cinco años. Tengo un rostro destruido por las pasiones que se posan de mí, me di cuenta en esos días, la verdad es que no consigo mirarme, parece que todo esta cambiando y no tengo control para decir que no.

Que voy a encontrar del otro lado? Que certezas tan sencillas me toman por la mano?

La casa es toda de madera, toda, toda no estoy segura, creo que una parte, la casa tiembla cuando caminamos, la casa parece existir a cada rato mientras yo escribo escucho las puertas que se abren, la gente camina y el suelo tiembla, tiembla despacito, bien despacito. Alguien está saliendo, escucho el portón abrir y cerrar, el perrito no ladra, creo que él está acostadito en su camita, ayer los cabros se preguntaban sobre la posibilidad de lavar la camita del perrito, yo no opiné, as veces soy muda, sé que puedo actuar de esa manera porque mi idioma me confiere esa posibilidad, sabes?

Tengo que contarte, pasamos dos temblores, dos temblores, un yo estaba dormida, no sentí, o sentí pero no me di cuenta de lo que estaba ocurriendo, el otro fue en una tarde, una tarde que llovía mucho, yo pensé que la casa iba a salir volando, cuando me levanté de mi silla, percibí que la casa temblaba, me mareé, sabes? Es una sensación rara, pensé que era un mareo, un mal estar, pero no... era un temblor, un temblor. Yo bajé al living y noté que las personas hacían sus cosas tranquilas, estaban arreglando las cosas para el almuerzo.

Me dio vergüenza porque nadie se preocupo, claro que no, ya están acostumbrados y yo me quedé asustada. Son cosas que siempre me pasan aquí, unas sensaciones de mareo, casi siempre estoy con el estomago mareado, no sé que onda, creo que la comida todavía sigue haciéndome mal, no mal, pero es diferente. De todas las formas, camino ahora bien despacito, nunca pongo todo mi peso en mis pies, tengo miedo de caminar  fuerte y generar un otro temblor, sabes?

Parece que camino sobre huevos, camino como una bailarina para no asustar la tierra, no despertarla, parece que todo esta construido sobre una blanda cáscara y que de un rato todo puede partirse al medio.

Tu también parece estar mareada todo el tiempo, yo no consigo poner todo para fuera, no consigo, me di cuenta que estoy sufriendo y ayer fue el cumple de mi mamá ...

Cuidáte, cuida de tus mareos, de tu forma de poner todo para fuera, de verdad que algo tiene que quedarte...

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