Cuando te leo tengo ganas de gritar,
llorar ya no puedo, porque no tengo manera de volver.
También tengo gotitas en el canto derecho del ojo izquierdo.
Solo puedo llorar con un ojo, los dos ya no pueden volverse en agua,
Acordaste de nuestro encuentro al acaso, si? Yo me acuerdo bien que llovía
o no? Puedo estar confundida, pero me parece que sí, claro, fue un chocarse en la
Teodoro Sampaio, tu pasaste por mí, yo estaba parada, tal vez de nuevo mis sentidos
estén mareados por el pasar del tiempo. Será que yo estaba a esperar el bus?
O caminaba en el sentido opuesto al tuyo? Sí, tu me invitaste a tu casa, tal vez para
un trago, un pequeño trago, un perderse por minutos antes de la muestra de teatro.
Yo me fijé en los dibujos en la pared de tu vieja pieza, eran tan creativos y llenos de
colores, me gusto estar allí, tu era una extraña, una colega de clase, si?
De pocos meses, casi de ninguno al final, un mes compartido en la escuela, eran libros
por el suelo, tu entraste al baño a ducharte. Yo me quedé allí con algunos libros
en las manos, tengo mucha curiosidad por piezas, sabes?
De manera general, me gusta mirar las cositas que uno puede guardar en su pieza y la
tuya tenía mucha ternura en forma de poesia, mucha vida en forma de botellas, yo bebí la
aguardiente, no tengo la costumbre de beber así, pero en aquel día bebí y me dejé estar,
me gusto la forma como compartimos sin planear.
Yo estaba volviendo a mi casa, después de una entrevista de empleo, que al final rechacé por
cuenta de la escuela, en aquel momento no sabia que yo también iba a rechazar la SPET...
Me acuerdo de algunas cosas, creo que después fuimos a la muestra de teatro en Memorial de
América Latina, creo que tu tenías las entradas.
La aguardiente Santa Dose, me hace coser otro hilo, el hilo del primer día de la escuela, cuando
te vi con la camiseta de Pernambuco, la bandera, sabes? Yo fui muy feliz
en Pernambuco y verte con la camiseta me hizo simpatizar contigo al tiro.
Estoy de acuerdo, tenemos que borrar muchas cosas, pintar, pasar algo ahí
porque hay muchos poemas que siempre van a estar existiendo mismo que lo
borremos con todas nuestras ganas. Hay cosas que siguen porque están en nosotros
no fuera, de verdad que la cosas que escribimos viven además de nuestras ganas de
matarlas, porque cuando pasan al papel, a la pared, o a alguna substancia material,
ya se vuelven secretos hecho vida.
Hay cosas que cuando nombramos pasan a existir en otra realidad
que pasan a existir mientras pensamos, mientras la creamos
cosas que pasan a existir en un limbo...
Mi pieza también ya no es más mía...ya está volviéndose otra.
Mi mamá dijo que ya no tengo cama, que ya mis libros están de otra forma colgados
que mi estantería está arreglada de otra forma...
Mucho amor tengo por ti,
no imaginas como mis locuritas fueron creciendo contigo al
mi lado.
Tu también me llena de una bebida para mi alma que me mantiene,
que me conserva, que me anima y agrega vitalidad a mis días.
Claro que también tu me llenas de una violenta y desordenada
comodidad.
Tus mañas, tus travesuras son como un disfrute. No me agradezca, no hay nada para agradecer, así estamos con nuestros hilos, alimentándonos como ositas para enfrentar el invierno que llega...
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