quinta-feira, 26 de maio de 2011

La casa tomada

Es un cuento de Cortázar, no necesito decirte, uno de los que más me gustan.
Tomo una casa como si fuera mía, sabes? De verdad que ahora es mi casa, pero
todavía tengo muchos pudores, pudores de no hacer tantas cosas, por eso estoy
metida en la pieza y luego la pieza pasa a ser grande, larga, ancha, ya no es la pieza
chiquita donde yo y Jacaré compartimos nuestros miedos y planes.

No tengo todavía una botella de Baileys, todo día digo que voy a comprar, pero al
final me olvido, no sé muy bien por que, creo que tiene que ver con la idea que solo
puedo beber Baileys en el cafecito que me sirven en el centro de la ciudad. Parece
como una costumbre que no puedo borrar.

Ayer tuve que hacer un régimen liquido, no por mis ganas, de ninguna forma, yo tuve
mareos y no conseguí comer nada, todo salía con mucha fuerza. Será una enfermedad
que se puede contraer por compartir un blog con alguien que alimenta las ganas
de botar  todo para fuera? Creo que no, creo que mi cuerpo todavía quiere volver
al su estado natural, al estado natural de las cosas, ese estado natural donde uno tiene
que vivir donde nació, donde creció, claro para mi es más fácil, porque siempre viví
y crecí en lo mismo lugar, solo unos dos cambios de casa, pero nada
tan significativo como ahora.

Viajar te hace sentirse más adaptable, no?
Pero no tener la posibilidad tan cercana de volver es algo que nutre la inadecuación
del cuerpo al nuevo espacio. Tu tienes dolores, tu sufres, yo aquí de cierta forma,
nunca tuve cólicos tan fuertes y mira que soy experta en cólicos, te acuerdas cuando
me ayudaste en una clase de Marici? Que hicimos juntas un ejercicio de yoga para
aliviarme?

Si, tienes razón, limpiar nos hace tranquilizar nuestra confusión mental, pensar en cosas
prácticas que uno tiene que arreglar en el momento. Cuidar de ahora, para cuidarse,
me gusta esa idea. Estuviste acostada, que bueno tener los amigos cerca,
nuestra familia elegida sin culpas, así son los amigos, podemos elegirlos sin culpa.

Té, bebo mucho té aquí, para todo se puede beber té, para tranquilizar el alma, para
el dolor de guata, para el dolor de cuernos.

Beber té con los amigos, no te olvides que tendré siempre una
tacita de té para ti, para que
puedas relajarte mientras yo hablo
de la simplicidad de mi vida al otro lado
de las cordilleras.

Esa onda! Te pones triste? Tienes que donarte por entera? Quien dijo? Donarse siempre
es por entero, no se dona por la mitad, así me parece. Cada uno da aquello que
puede, no? Aquello que soporta, no? Me gusto esa historia de Malcolm, él me parece
un chico muy sensible, afortunadamente hay niños, afortunadamente hay Diones, afortundamente
hay hoy y no solo mañana. Ya que hoy es lleno de ayer con un poquito de mañana.

Afortunadamente puedo leerte sin prisa, sin hacer más nada.
abrazotes con gusto de té con canela, la canela era él árbol sagrado de los Mapuches...

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